“No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo… Si tienes un sueño, debes conservarlo… Si quieres algo, sal a buscarlo. Y punto.” (…)
La cita anterior resume de gran manera el mensaje con que uno se queda luego de ver la película “En busca de la felicidad”
Estrenada el 2006 y basada en una historia real, protagonizada por Will Smith (quién fue nominado al Oscar como mejor actor producto de esta película) y su hijo Jaden Christopher Syre Smith, narra la historia de Chris Gardner, un hombre sumamente inteligente pero con un trabajo mal remunerado que le acarrea problemas financieros, esta mala situación provoca que su mujer lo abandone en busca de mejores oportunidades laborales y que lo echen de su hogar ya que no estaba en condiciones de pagar el arriendo.
Sin mujer, sin casa y sin dinero, Chris debe esforzarse arduamente por lograr salir adelante con su pequeño hijo Christopher en la gran ciudad de San Francisco y así, lograr encontrar la ansiada felicidad.
La historia gira en torno a dos grandes conceptos; “Amor” y “Esperanza”, siendo el primero la base del segundo, y es que es el amor lo que hace que Chris continúe tenazmente la gran travesía en la que se ha convertido su vida, todo con la esperanza de lograr tener una vida estable, segura y feliz junto a su hijo.
La familia pasa por experiencias difíciles. En un momento se encuentran sin un lugar donde poder dormir, y se ven obligados a pasar la noche encerrados en el baño del metro, pero Gardner actúa de la misma forma que el protagonista de “La vida es bella”, transformando toda la situación en un juego, con el propósito de mantener a su hijo lejos de esa fuerte experiencia.
Esta película hace reflexionar sobre la vida; como nos “ahogamos en un vaso de agua”, sin comprender que existen problemas mucho más grandes, y que hasta esos son completamente superables cuando se tiene esperanza y un sueño porqué luchar.
Catalina Mayorga
M3B
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