El pájaro se posó sobre las ramas y emprendió el vuelo. Quise seguirle, pero la gente es muy chismosa por estos lugares. ¿Eso te importa? Quizás... ¿Eso me importa? Defiitivamente tal vez. Cerré mis ojos y me concentré lo que más pude. Quise ser ese pájaro que volaba libremente por los aires, quise recorrer la cuidad sin mirar atrás, pero no me pude despegar del suelo, con el día corriendo tras de mi. Entonces abrí los ojos desilusionado, y descubrí las ramas bajo mi pies.
Paulo Diaz & Josefa Schultz
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