¿Era una luz?, al parecer era verdad lo que se decía en
esas típicas películas; cuando nuestra efímera vida acaba se ve una luz al
final del camino.
En ese momento, repentinamente pensé en mi vida, en todos
los momentos que había en esos ahora cortos cuarenta años de mi vida, muchos de
los cuales no disfrute pensando en el futuro, en lo que
vendría, ¡Já! Está claro que en esos tiempos
no sabía que todo terminaría tan pronto.
¿Cómo no pensé que el futuro no estaba asegurado?
Di siempre por hecho que viviría muchas décadas más,
siempre ahorrando, siempre trabajando, trabajando….¡mi vida entera era esa
oficina, todo para el futuro, para lo que vendría después, pero claro, ese
tiempo nunca fue, siempre era demasiado pronto!.
La vida es irónica, ahora que ya no hay vuelta atrás
comprendo.
¿Una pared? , de un segundo a otro me encontraba en otro
lugar, había doctores con mascarillas por todas partes, ellos me miraban con
una gran cara de sorpresa, y en ese momento sentí la emoción más fuerte de mi
vida, una energía que nunca había tenido; ganas de sentir, fue en ese
determinante momento en que me prometí cambiar, me prometí vivir.
Catalina Mayorga
No hay comentarios:
Publicar un comentario