Todo comenzó un día normal de mi vida, me levante, comí, trabaje,
dormí. Y me di cuenta que mi vida ya dejo de tener sentido, el cuestionarme fue
inminente ¿el dinero es todo? ¿Si trabajar para comprar y comprar era lo que
realmente quería?, decidí sacar mis ahorros,
una maleta con lo justo y tomar un bus sin retorno, comencé a imaginar
todo lo nuevo que iba a aprender si estar encerado frente a un computador. Al
llegar me encontré con un pequeño pueblo donde todos se conocían y me
recibieron como una de ellos, nunca me sentí mas cómodo; al hablar con ellos me
di cuenta del gran conocimiento que tenían y las grandes cosas que transmiten
es mucho mas valioso que cualquier sueldo, así comenzó este viaje por lo que
realmente es la vida, el disfrutar cada comento me devolvió la sonrisa de niño
que había perdido, ya hace mucho tiempo.
Después de muchos años decidí volver a la cuidad a mi departamento
a ver a mi familia, no podía evitar estar con muchos ansias por volver al lugar
del que hace mucho tiempo me fui, al llegar no me arrepentí de lo aprendido,
del verdadero sentido de la vida que sin tener nada se puede hacer mucho, y en
este veneno creado por nosotros con todo muchas veces no podemos hacer mucho,
lo mas importante es que nunca es tarde para la vida.
Corina
Rebolledo Vicinay
No hay comentarios:
Publicar un comentario