jueves, 27 de octubre de 2011

La ida a comprar pan


Era sábado por la tarde, fui a comprar pan, para tomar la once de todos los días, tenía que pasar tres esquinas para poder llegar al súper mercado, cada esquina se veía algo diferente,  en la primera estaba el “loco Halen” un vagabundo,  mucha gente que se lo topaba y no lo conocía, sentía lastima, repulsión a él, pero uno que si sabia quien era, conocía el porqué él  vivía  en las calles,  no por gusto, ni amor, sino por una creencia en algo superior al sistema que lo aprisiono en un cubículo por 20 años de su vida.  En la siguiente esquina estaban los perros callejeros, esos perros que vivían sin las reglas de la sociedad, mendigando  para comer, una vida caóticamente fantástica. En la tercera esquina  estaban los “Morgan” eran los que vivían en la casona  blanca, muy linda, una familia perfecta a los ojos del mundo, hijos perfectos, auto perfecto, la vida perfecta, pero estoy seguro que viven sin la libertad de hacer lo que realmente quieren,  sin la libertad de expresar sus disgustos y frustraciones, sin la libertad de realizar sus sueños más ilógicos, por el miedo de que no sean aceptados por la sociedad, siempre aparentando una felicidad armónica, entre tantos pensamientos llegue al súper , pero me di cuenta que no quería comer más de ese pan inflado, caro e insípido. Sin decir más, di media vuelta y compre pan integral a un “hippie” que se encontraba en la entrada,  regrese a mi casa, totalmente renovado.



Javier Cuadra

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